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Convocatoria: Segunda etapa del Encuentro Sïkuapu

Convocatoria: Segunda etapa del Encuentro Sïkuapu

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CONVOCATORIA: “Encuentro Sïkuapu: Feria y Foro Hacia una Red de Economía Solidaria”

ENES-MoreliaASOCIACION ESTUDIANTIL DE LA ESCUELA NACIONAL DE ESTUDIOS SUPERIORES DE LA UNAM-MORELIA

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La Asociación Estudiantil de la Escuela Nacional de Estudios Superiores de la Universidad Nacional Autónoma de México, Unidad Morelia,

CONVOCA

A productores directos de sus artículos y/o servicios (puede ser a título personal o bajo cualquier tipo de agrupación), organizaciones de la sociedad civil, micro-empresas, universitarios y público en general a participar en el:

“Encuentro Sïkuapu: Feria y Foro Hacia una Red de Economía Solidaria”

Que se llevará a cabo el sábado 29 de septiembre de 2012 de 10 a 18 hrs. en las instalaciones del Museo de Historia Natural “Manuel Martínez Solórzano” (Ventura Puente 23, Centro Histórico, Morelia) en los términos de las siguientes:
BASES PARA LA FERIA:

PRIMERA.- Restricciones: Podrán participar poniendo un stand aquellas agrupaciones que sean productores directos de sus artículos y/o servicios, organizaciones de la sociedad civil, pequeñas o micro empresas que:

● Relacionados con temáticas ambientales y sociales
● Produzcan bienes y/o servicios de bajo impacto ambiental y/o con responsabilidad y justicia social, es decir que dignifiquen el trabajo humano sin el detrimento (daño moral o material) de su entorno.
● Residentes del estado de Michoacán de Ocampo.

SEGUNDA.- Registro: Los participantes que deseen poner un Stand deberán registrarse enviando los siguientes datos a: cbarocio@lcambientales.unam.mx entre el 5 y el 22 de septiembre de 2012:

1) Nombre de la empresa, colectivo, cooperativa, asociación, organización etc.
2) Nombre del representante y/o director del grupo
3) Lugar de procedencia
3) Producto(s) y/o servicio(s) que ofrece
4) Nombre(s) de la(s) persona(s) asistentes al evento
5) Dirección, teléfono, celular y correo electrónico de contacto

6) Comentarios y especificaciones (mencionar si cuentan con lo necesario para instalarse, si requieren condiciones específicas o un tamaño de espacio mínimo.)
7) En caso de contar con algún logo o distintivo, adjuntarlo en formato .jpg con buena resolución (con el fin de usarlo en la publicidad del evento)
8) Mencionar si estarían dispuestos a donar algún producto de su elección para organizar la rifa de una canasta con productos y/o servicios locales.

BASES PARA EL FORO:

PRIMERA.- Restricciones: aquellos que participen en la Feria, también podrán participar en el Foro Tepekua para iniciar la formación de una Red de Economía Solidaria, siempre y cuando cumplan con las siguientes características:

● Productores directos (a título personal o como colectivos, asociaciones, micro-empresas, o cualquier tipo de agrupación) de sus artículos y/o servicios que estén interesados en hacer vínculos tanto con otras organizaciones, asociaciones, micro-empresas, así como con estudiantes, para entre todos, trenzar una telaraña de productos y servicios
● Productores directos de sus artículos y/o servicios, organizaciones de la sociedad civil, micro-empresas, universitarios y público en general con sentido de cooperación que le apuesten a la creación de una red horizontal, participativa y rotativa.
● Residentes del estado de Michoacán de Ocampo.

SEGUNDA.- Registro: Se llevará a cabo del 5 al 22 de septiembre de 2012 en las direcciones electrónicas: aleal@enesmorelia.unam.mx. Es necesario que los interesados envíen los siguientes datos:

1) Nombre de la empresa, colectivo, cooperativa, asociación, organización etc.
2) Nombre del representante y/o director del grupo
3) Ficha técnica que describa su producto, proceso de producción, cualidades, los objetivos y metas de su asociación.
4) Datos de contacto: nombre, teléfono, celular, dirección, correo electrónico.
El día del evento:
● Habrá acceso de vehículos sólo para descargar los productos.
● Se les recomienda a los productores llevar volantes, folletos y/o muestras de sus productos para que los asistentes tengan un mejor conocimiento de los mismos.
● También se les sugiere tener preparada una breve explicación oral sobre sus productos y experiencias, ya que posiblemente contaremos con la presencia de algunos medios de comunicación. Asimismo, será útil para la participación en el Foro

Más información:
Cecilia Barocio: cbarocio@lcambientales.unam.mx
Danielle Barriga: dbarriga@lcambientales.unam.mx
Alejandra Leal: aleal@enesmorelia.unam.mx
Visítanos en Facebook: /AsociacionDeEstudiantesEnesMorelia

 

Manifiesto Ecosocialista por Joel Kovel y Michael Löwy

Introducción. La idea de este manifiesto ecosocialista fue lanzada en conjunto

por Joel Kovel y Michael Löwy en un taller sobre ecología y socialismo celebrado
en Vincennes, cerca de París, en septiembre de 2001.

Todos sufrimos de un caso
crónico de la paradoja de Gramsci, al vivir en un tiempo cuyo viejo orden está
muriendo (arrastrando a la civilización consigo) mientras el orden nuevo no parece
capaz de nacer. Pero al menos puede anunciarse. La sombra más profunda que
se cierne sobre nosotros no es el terror, el colapso ambiental, ni la recesión o
depresión global. Es el fatalismo internalizado que afirma que no existe alternativa
posible al orden mundial capitalista. Por eso quisimos poner un ejemplo de un tipo
de discurso que niega deliberadamente el ánimo actual de transigencia angustiada
y aceptación pasiva.

El ecosocialismo no es aún un fantasma, ni está plasmado en ningún partido o
movimiento concreto. Sólo es una línea de razonamiento, basada en una lectura
de la crisis actual y las condiciones necesarias para superarla. No pretendemos
ser omniscientes. Lejos de ello, nuestro objetivo es invitar al diálogo, al debate,
a la enmienda, sobre todo, en el sentido de cómo esta noción puede realizarse.
Innumerables focos de resistencia surgen espontáneamente a través de la
caótica ecumene del capital global. Muchas son inmanentemente ecosocialistas
en contenido. ¿ Cómo pueden reunirse ? ¿ Podemos imaginar una “internacional
ecosocialista” ? ¿ Puede el fantasma llegar a existir ? Con ese fin, convocamos al
debate.

Manifiesto ecosocialista. El siglo XXI se inicia de manera catastrófica, con
un grado sin precedentes de deterioro ecológico y un orden mundial caótico,
amenazado por el terror y por conglomerados de guerra desintegradora, de baja
intensidad, que se extienden como gangrena a través de amplios segmentos
del planeta -África Central, Medio Oriente, Asia Central y del Sur y noroeste de
Sudamérica- y reverberan a través de las naciones.

En nuestra visión, la crisis ecológica y la crisis de deterioro social están
profundamente interrelacionadas y deben ser vistas como distintas manifestaciones
de las mismas fuerzas estructurales. La primera se origina ampliamente en la
industrialización rampante que desborda la capacidad de la Tierra para amortiguar
y contener la desestabilización ecológica. La segunda se deriva de la forma
de imperialismo conocida como globalización, con efectos desintegradores en
las sociedades que encuentra a su paso. Más aun, estas fuerzas subyacentes
son esencialmente aspectos diferentes de una misma corriente, que debe ser
identificada como la dinámica central que mueve a la totalidad: la expansión del
sistema capitalista mundial.

Rechazamos todos los eufemismos o la suavización propagandística de la brutalidad
de este régimen: todo intento de lavado verde de sus costos ecológicos, toda
mistificación de sus costos humanos en nombre de la democracia y los derechos
humanos. Insistimos, por el contrario, en mirar al capital desde la perspectiva de lo
que realmente ha hecho.

Actuando sobre la naturaleza y su equilibrio ecológico, el régimen, con su
imperativo de expansión constante de la rentabilidad, expone los ecosistemas
a contaminantes desestabilizadores; fragmenta hábitats que han evolucionado
durante eones para permitir el florecimiento de los organismos, despilfarra los
recursos y reduce la sensual vitalidad de la naturaleza al frío intercambio requerido
por la acumulación de capital.

En lo concerniente a la humanidad y sus demandas de autodeterminación,
comunidad y una existencia plena de sentido, el capital reduce a la mayoría de
la población mundial a mero reservorio de fuerza de trabajo, mientras descarta a
muchos de los restantes como lastre inútil. Ha invadido y erosionado la integridad
de las comunidades a través de su cultura global de masas de consumismo y
despolitización. Ha incrementado las desigualdades en riqueza y poder hasta
niveles sin precedentes en la historia humana. Ha trabajado en estrecha alianza
con una red de estados clientes serviles y corruptos, cuyas élites locales ejecutan
la tarea de represión ahorrándole al centro el oprobio de la misma. Y ha puesto en
marcha una red de organizaciones supraestatales bajo la supervisión general de
los poderes occidentales y del superpoder Estados Unidos, para minar la autonomía
de la periferia y atarla al endeudamiento, mientras mantiene un enorme aparato
militar para asegurar la obediencia al centro capitalista.

Creemos que el actual sistema capitalista no puede regular, y mucho menos
superar, las crisis que ha desatado. No puede resolver la crisis ecológica, porque
hacerlo requiere poner límites a la acumulación -una opción inaceptable para un
sistema cuya prédica se apoya en la divisa: ¡ crecer o morir ! Y no puede resolver
la crisis planteada por el terror y otras formas de rebelión violenta porque hacerlo
significaría abandonar la lógica imperial, lo que impondría límites inaceptables
al crecimiento y a todo el “modo de vida” sostenido por el ejercicio del poder
imperial. Su única opción restante es recurrir a la fuerza bruta, incrementando así
la alienación y sembrando las semillas del terrorismo… y del antiterrorismo que lo
sigue, evolucionando hacia una variante nueva y maligna de fascismo.

En suma, el sistema capitalista mundial está en una bancarrota histórica. Se ha
convertido en un imperio incapaz de adaptarse, cuyo propio gigantismo deja al
descubierto su debilidad subyacente. Es, en términos ecológicos, profundamente
insustentable y debe ser cambiado de manera fundamental, y mejor aun,
reemplazado, si ha de existir un futuro digno de vivirse.

De este modo, regresa la categórica disyuntiva planteada una vez por Rosa
Luxemburgo: ¡socialismo o barbarie!, en momentos en que el rostro de esta
última refleja ahora el sello del siglo que empieza y asume el semblante de la
ecocatástrofe, el terror-contraterror, y su degeneración fascista.

Pero, ¿por qué socialismo, por qué revivir esta palabra en apariencia destinada al
basurero de la historia por los fracasos de sus interpretaciones del siglo XX?. Por
esta única razón: por muy golpeada e irrealizada que esté, la noción de socialismo
aún sigue en pié para la superación del capital. Si el capital ha de ser vencido,
tarea que ahora tiene carácter urgente para la supervivencia de la civilización
misma, el resultado será por fuerza “socialista”, porque ése es el término que
significa el paso hacia una sociedad poscapitalista. Si decimos que el capital es
radicalmente insustentable y se fragmenta en la barbarie esbozada arriba, estamos
diciendo también que necesitamos construir un “socialismo” capaz de superar
las crisis que el capital ha venido desatando. Y si los “socialismos” del pasado
fracasaron en hacerlo, entonces es nuestra obligación, al elegir no someternos a
un destino bárbaro, luchar por uno que triunfe. Y tal como la barbarie ha cambiado
de un modo que refleja el siglo transcurrido desde que Luxemburgo expresara
su alternativa fatídica, así también el nombre y la realidad de “socialismo” deben
hacerse adecuados para este tiempo.

Por estas razones escogimos llamar ecosocialismo a nuestra interpretación
del “socialismo”, y dedicarnos a su realización.

¿ Por qué el ecosocialismo ? Vemos al ecosocialismo no como la negación
sino como la realización de los socialismos “de primera época” del siglo XX, en
el contexto de la crisis ecológica. Como aquéllos, éste se construye entendiendo
el capital como trabajo objetivado, y se funda en el libre desarrollo de todos los
productores o, en otras palabras, en el desmantelamiento de la separación de

los productores respecto de los medios de producción. Entendemos que este
objetivo no pudo ser realizado por los socialismos de primera época, por razones
demasiado complejas de abordar aquí, excepto resumirlas en los diversos efectos
del subdesarrollo en un contexto dominado por la hostilidad de los poderes
capitalistas existentes. Esta coyuntura tuvo numerosos efectos nocivos en los
socialismos existentes, principalmente la negación de la democracia interna junto
a la emulación del productivismo capitalista, lo que terminó por conducir al colapso
de esas sociedades y a la ruina de sus ambientes naturales.

El ecosocialismo mantiene los objetivos emancipatorios del socialismo de primera
época y rechaza tanto las metas reformistas, atenuadas, de la socialdemocracia,
como las estructuras productivistas de las variantes burocráticas de socialismo. En
cambio, insiste en redefinir tanto la vía como el objetivo de la producción socialista
en un marco ecológico. Lo hace específicamente con respecto a los “límites del
crecimiento” esenciales para la sustentabilidad de la sociedad. Estos se adoptan, sin
embargo, no en el sentido de imponer escasez, privación y represión. El objetivo,
por el contrario, consiste en una transformación de las necesidades y un cambio
profundo hacia la dimensión cualitativa, alejándose de la cuantitativa. Desde el
punto de vista de la producción de mercancías, esto se traduce en una valorización
de los valores de uso por sobre los valores de cambio -un proyecto de vasto
significado, que se funda en la actividad económica directa.

La generalización de la producción ecológica bajo condiciones socialistas puede
proporcionar la base para superar las crisis actuales. Una sociedad de productores
libremente asociados no se detiene en su propia democratización. Debe, por el
contrario, insistir en la liberación de todos los seres como fundamento y propósito.
Supera así el impulso imperialista, subjetiva y objetivamente. Al realizar tal
objetivo, lucha por superar todas las formas de dominación, incluyendo en especial
las de género y raza. Y supera las condiciones que dan origen a las distorsiones
fundamentalistas y sus manifestaciones terroristas. En suma, supone una sociedad
mundial en un grado de harmonía ecológica con la naturaleza impensable en
las condiciones actuales. Una consecuencia práctica de estas tendencias se
expresaría, por ejemplo, en la extinción de la dependencia en los combustibles
fósiles consustancial al capitalismo industrial. Y esto a su vez puede proporcionar
la base material para la liberación de los países oprimidos por el imperialismo del
petróleo, mientras que permite la contención del calentamiento global, junto a
otros problemas de la crisis ecológica.

Nadie puede leer estas propuestas sin pensar, primero, en cuántos problemas
prácticos y teóricos generan, y segundo y más abrumadoramente, en lo lejanas que
están con respecto a la configuración actual del mundo, en su anclaje institucional
y en la forma en que se imprime en la conciencia. No necesitamos desarrollar
estos puntos, que deberían ser instantáneamente reconocibles para todos. Pero
quisiéramos insistir en que sean tomadas desde una perspectiva apropiada.
Nuestro proyecto no consiste ni en delinear cada paso de esta vía ni en ceder
ante el adversario debido a la preponderancia del poder que ostenta. Se trata, en
cambio, de desarrollar la lógica de una transformación suficiente y necesaria del
orden actual, y en empezar a desarrollar las etapas intermedias en dirección a este
objetivo. Lo hacemos para pensar con mayor profundidad en estas posibilidades
y, al mismo tiempo, empezar el trabajo de diseñar junto a todos los que piensan
parecido. Si algún mérito hay en estos argumentos, entonces debe ocurrir que
pensamientos similares, y prácticas que realicen esos pensamientos, germinen
coordinadamente en innumerables puntos alrededor del mundo. El ecosocialismo
será internacional, y universal, o no será. Las crisis de nuestro tiempo pueden –y
deben- ser vistas como oportunidades revolucionarias, lo que es nuestra obligación
afirmar y dar nacimiento.

Publicado en Capitalism Nature Socialism vol. 13 (1) marzo 2002

 

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Para todos los que no nos conformamos con el ocaso de la humanidad.

Compartimos este carta de John Holloway dirigida a los participantes en el Blockupy Frankfurt, del 16 al 20 de mayo.

A los mal adaptados del mundo, a todas y todos los que no nos conformamos con el ocaso de la humanidad:

Ahora, más que nunca, el mundo mira en dos direcciones a la vez. Una cara mira hacia un mundo oscuro y deprimente. Un mundo de puertas que se cierran. Un cerrar de vidas, de posibilidades, de esperanzas. Estos son tiempos de austeridad. Tienes que aprender a vivir con la realidad. Tienes que obedecer si quieres sobrevivir, abandona tus sueños. No pienses que vas a poder vivir haciendo lo que te gusta. Vas a tener suerte si encuentras cualquier trabajo. Tal vez puedas estudiar, pero solamente si tus papás tienen dinero. Y, aun en ese caso, no creas que vas a poder estudiar con un enfoque crítico. La crítica ha huido de las universidades, y que mejor que sea así. ¿Qué sentido tiene criticar cuando todos sabemos que el mundo está fijo en su trayectoria? No existe ninguna alternativa, sólo la realidad del dominio del dinero, así que mejor olvida tus sueños. Obedece, trabaja duro en cualquier chambita que tengas la suerte de encontrar, o si no, te espera una vida buscando en los botes de basura, porque no habrá ningún Estado de bienestar para protegerte. Mira, mira lo que está pasando en Grecia y aprende. Este es el empobrecimiento que te espera, esto es lo que te pasará si no te subordinas, este es el castigo que se imparte en esta escuela de la vida a los niños que no se portan bien, que tienen expectativas altas, que quieren demasiado.

La lección de la desesperanza la aprendió muy bien, demasiado bien, Dimitris Christoulas, quien se disparó en la Plaza Sintagma en el centro de Atenas hace unas semanas. El farmacista jubilado de 77 años que había visto su pensión aniquilada por las medidas de austeridad impuestas por los gobiernos de Europa dijo: No puedo encontrar otra solución más que terminar mi vida antes de empezar a buscar en los botes de basura para mi comida.

Este es el significado de la austeridad. Esto es lo que los gobiernos de Europa y del mundo están tratando de imponer a la gente –todos los gobiernos, todos sirvientes del dinero, ya sea que hablan desde posiciones de poder, como el gobierno alemán, ya sea que son simplemente los funcionarios del sistema bancario internacional, como Papademos o Monti. Las medidas de austeridad no imponen solamente la pobreza, cortan las alas a la esperanza.

Esta es la dirección en la cual el mundo está caminando, ¿pero no hay algo más? ¿No hay manera de cambiar el rumbo del mundo? ¿No tiene otra cara este mundo, una que mira en otro sentido?

La muerte de Dimitris Christoulas mira en dos direcciones: es una desesperanza y al mismo tiempo el rehusarse a aceptar la desesperanza. En su nota de suicidio escribe: Creo que los jóvenes sin futuro tomarán las armas un día y colgarán a los traidores de este país cabeza abajo, como los italianos colgaron a Mussolini en 1945. La esperanza brilla en la desesperanza profunda.

La base de esta esperanza es un sencillo no. No, no aceptaremos. No, no aceptaremos lo que ustedes nos están tratando de imponer. No, no aceptaremos su austeridad. No, no aceptaremos la disciplina del dinero, no aceptaremos el asesinato de la esperanza. No, no aceptaremos las desigualdades obscenas del mundo en el cual vivimos, no aceptaremos una sociedad que nos está arrojando hacia nuestra propia destrucción. Y no, no propondremos políticas alternativas. No queremos resolver sus problemas porque la única solución a los problemas del capital es nuestra derrota, el futuro del capitalismo es la muerte de la humanidad. Aun si el capital resuelve esta crisis, la próxima no va a estar muy lejos, y todavía más destructiva. No los vamos a obedecer, políticos-banqueros, porque ustedes son el pasado muerto, nosotros somos el futuro posible. El único futuro posible.

Esta es nuestra esperanza: nosotros somos el único futuro posible. Pero nuestro futuro posible es nada más una posibilidad. Su realización depende de nuestra capacidad de voltear al mundo.

¿Cómo cambiar el rumbo del mundo? Christoulas habla de los jóvenes que van a tomar las armas y colgar a los políticos de las lámparas. Esta idea se vuelve cada día más atractiva, y los políticos del mundo saben que no es simplemente una fantasía: por eso los políticos en Grecia tienen miedo de salir a la calle, por eso están dando más y más armas y poderes a la policía en todo el mundo. Sin embargo, por atractiva que sea la idea, no es a través de las armas que podamos darle vuelta al mundo y crear algo nuevo. Nuestra rabia es de otro tipo.

Rabia y amor. Rehusar y crear. Esta es la única forma de darle vuelta al mundo. El amor va de la mano con la rabia, la creación brota de la negación. Nosotros somos la furia de un mundo nuevo que está empujando hacia adelante y rompiendo con la obscenidad apestosa del viejo. Nuestra furia no es la furia de las armas –la violencia es el arma de ellos, no la nuestra. Nuestra furia es la furia de la negación, de la creación frustrada, de la indignación. ¿Quiénes son esta gente, los políticos y los banqueros, que piensan que nos pueden tratar como objetos, que piensan que pueden destruir el planeta, y sonreír mientras lo hacen? Son nada más que los sirvientes del dinero, los defensores viles y asesinos de un sistema agonizante. ¿Cómo se atreven a tratar de quitarnos la vida, cómo se atreven a tratarnos así? Nosotros rehusamos, nos negamos.

Gritamos un no masivo que resuena en todos los rincones del mundo, pero nuestra negación significa poco si no está apoyado por una creación alternativa. Nuestro no al mundo viejo no se puede mantener si no creamos un mundo nuevo aquí y ahora. La rabia de nuestra negación se desborda en una creación nueva. La democracia representativa ha fracasado y construimos una democracia real en nuestras plazas, nuestras asambleas, nuestras protestas. El capital es incapaz de proveer las necesidades básicas de la vida y entonces formamos redes de apoyo mutuo. El dinero destruye, y entonces decimos no, vamos a crear otra lógica, otra forma de juntarnos, y así proclamamos ninguna casa sin luz y organizamos la reconexión de la luz cada vez que se corte. Los recaudadores de deudas vienen a quitarnos nuestras casas y organizamos protestas masivas para pararlos. La gente tiene hambre y creamos jardines comunales. La búsqueda de la ganancia masacra a los humanos y los no humanos y entonces creamos nuevas relaciones, nuevas formas de hacer las cosas. El capital nos expulsa de las calles y de las plazas y nosotras y nosotros ocupamos.

Todo esto no es suficiente, todo es experimental, pero estos son los caminos a seguir, esta es la otra cara del mundo actual, este es el mundo nuevo de reconocimiento mutuo que lucha por nacer. Tal vez no podemos cambiar el mundo entero para que sea como lo queremos, pero sí podemos crear este mundo nuevo y lo estamos creando aquí y aquí y aquí y ahora, estamos creando grietas en el sistema, y estas grietas van a crecer y extenderse y multiplicarse y juntarse.

No vamos a aceptar el ocaso de la humanidad. Lo podemos parar, lo vamos a parar, vamos a cambiar el rumbo del mundo.

 

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Piensa en verde (sobre ecologismo, propaganda y el anuncio de los cómicos) – Ibrahím B.

Para los amigos y lectores (y justo esta entrada en especial para los españoles). Saludos y les compartimos este post de Ibrahím B. para que pensemos un rato… ahora que parece que todo se vale y vivimos mas enmascarados, con cascarones de palabras y relativizados cada día más y más.

“(…) hay que mostrar que, por legítimo que sea tratar las relaciones sociales –y las propias relaciones de dominación– como interacciones simbólicas, es decir, como relaciones de comunicación que implican el conocimiento y el reconocimiento, no hay que olvidar que esas relaciones de comunicación que son los intercambios lingüísticos son también relaciones de poder simbólico donde se actualizan las relaciones de fuerza entre los locutores y sus respectivos grupos. En suma, hay que superar la alternativa corriente entre el economicismo y el culturalismo para elaborar una economía de los intercambios simbólicos”

(P. B. “Ce que parler veut dire”)

Masasiui Tenorio Pérez

Lic. Ciencias Ambientales

 

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Soci@ del banco de tiempo…

“Lo que el pueblo necesita para gozar de libertades es su emancipación económica, base inconmovible de la verdadera libertad”

-Ricardo Flores Magón.

                Sin filas interminables, sin elevados intereses, sin cámaras de seguridad, sin pagos anuales por el uso de una tarjeta de créditos, sin créditos, sin firmas, que aquí mi palabra es lo que debería valer.

Decir que nunca sería parte de una institución bancaria es romper dos reglas de vida, primero el decir nunca, y después dejar tan abierto el término institución bancaria. En el banco del tiempo no vendo mi tiempo, no me venden el suyo (porque históricamente el tiempo ha sido percibido de diversas formas, sólo que para fines “prácticos” lo estandarizamos como otras tantas cosas). Entonces regresamos a un sistema antiquísimo de intercambio de servicios, de habilidades, de conocimientos, dejando de lado cualquier intercambio monetario; es el banco de tiempo.

Platón decía que el “tiempo es la imagen móvil de lo eterno”; la esencia del ser es lo eterno, mientras que la apariencia es lo temporal. Fortalecer e incluso crear lazos sociales, relaciones de confianza y respeto, justas y equitativas. Que sí, nosotros somos temporales, y  también es cierto que la estructura social no es permanente, que está marcada por pautas que designe la misma sociedad, por el contexto actual, y debería ser por las necesidades de la gente, de nosotros, no enfocada a velar por intereses personalistas. Es por ello que una realidad social aquejante puede ser cambiada, podemos moldearla, podemos mejorarla.

Porque nos hicieron creer que los intercambios estaban sobrevalorados, cuando lo único sobrevalorado es aquello que se compra con dinero, porque es efímero, pasajero. Porque las tasas de desempleo son desconcertantes, cuando el 26.5% de los desocupados no completó los estudios de secundaria, en tanto que los de mayor nivel de instrucción representaron al 73.5% en desempleo, cuando hay más de 5,739,000 personas con algún tipo de discapacidad, de los cuales más del 90% no logra encontrar trabajo y el resto obtiene empleo en su mayoría, con baja remuneración, cuando las cifras oficiales no toman en cuenta las tasas de migración ni el número de campesinos que han visto desalojados o despojados de su única fuente de ingresos.

Pero que pasa entonces con el panorama completo, no es suficiente con hacer el cambio de paradigma en un solo aspecto, un eslabón en la cadena de redes sociales es el comienzo, pero ¿será posible? ¿Estamos dispuestos? En esta comunidad globalizada que olvida el significado de comunidad y vive lo globalizado, cuando parece que lo que menos tenemos es esta “magnitud física con la que medimos la duración o separación de acontecimientos sujetos a cambio”, cuando parece que lo menos tenemos es tiempo, o, ¿será sólo lo que queremos creer?

Gabriela Arroyo Robles

 Licenciatura en Ciencias Ambientales

 
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Publicado por en 28 noviembre, 2011 en Ambientologosfera, Economía, Sociedad

 

De democracia y representatividad

Como sociedad mexicana a la que pertenecemos, de la cual nos sentimos orgullosos y la cual, sabemos, somos capaces de defender y presumir. Debe ser de importancia nacional evaluar si nuestro sistema político y de elecciones es el ideal, es decir, es el que más se ajusta a las demandas del pueblo, el que deja fuera a la menor cantidad de mexicanos, el que nos otorga mayor representatividad. Ya que eso es lo que cualquier sociedad democrática debe lograr como mínimo. Pero, ¿Cómo saber si la sociedad mexicana tiene el sistema político y de elecciones que necesita? Es decir aquel que se ajuste mejor a sus necesidades y demandas.

Como saberlo cuando en la actualidad estamos expuestos a tantos estímulos que hemos dejado de percibir. Solo vemos, oímos, pensamos, sentimos, leemos, creemos y apoyamos aquello que nos conviene, aquello que según nuestros valores, nuestra educación es “lo que más nos beneficia”.  Aquello que en la actualidad simplemente nos individualiza. Hemos caído en un proceso de individualización de raíz. Vivimos y construimos y fortalecemos sociedades individualistas en las que los vecinos no se conocen, no se apoyan y a lo mucho se quejan mucho unos de otros.

Nos han educado para no valorar, para no comprometernos, para no protestar, para no demandar demasiado, para no creer en la palabra; pero sobre todo nos han educado para chingarnos, para aguantarnos sin levantar demasiado la voz.

“Ps que se le va hacer, ahí la llevamos.” – frase que mas escucho últimamente

Nos han mutilado nuestra cronoconciencia, nos han modificado y ultrajado nuestra verdadera historia. Nos han enseñado un lenguaje sin peso, un lenguaje de esos moldeados por la subjetividad de tal manera que resulte acorde a las relaciones sociales, a los vínculos patriarcales, coloniales, raciales y ecocidas que nos han sido impuestos.

Y esto no es una exageración, basta con voltear a ver los últimos 50 años de historia de nuestro país (no hay que irse tan lejos) para reafirmarlo. Basta con conocer las historias vividas por los desplazados indígenas de nuestro país y el trato que reciben en dependencias de gobierno actualmente, basta con informarse del estado en el que se encuentra el 25% del país que esta concesionado a trasnacionales mineras, basta con leer los planes que el BMI le pide (o más bien presiona) a México que cumpla. Nos están deformando como mexicanos para construirnos como neomexicanos imitantes de los vecinos del norte o más bien como una neocolonia de este país insaciable.

En una palabra hemos pasado de ser actores sociales a unos meros y simples espectadores. Ahora tal parece que nosotros,  la sociedad mexicana,  tenemos que estar a la espera de lo que ellos (los políticos) nos propongan, tenemos que estar atentos a las palabras que dice y los actos que hacen, tal parece que nosotros estamos sirviéndoles a ellos y no ellos a nosotros. Cuando son ellos los que deberían proponer soluciones creativas a nuestras demandas, a nuestras preocupaciones. Cuando son ellos los que deben convencernos a nosotros para beneficiar a nosotros no a ellos. Cuando son ellos los que deben consultarnos, acercarse a nosotros y no al revés.

Los políticos gasta año tras año tal cantidad de dinero (solo para 2010 fue un total de $2,997,358,834.02 para los partidos políticos y sus campañas, y eso que no es año de elecciones nacionales) con la finalidad de trabajar para el pueblo. Pero como lo hemos mencionado estos recursos han servido para volvernos una sociedad conformista que vive bajo normas y juicios de corrección y sanción que neutraliza lo alternativo y lo alternante.

Es por ello que es necesario repensar nuestro sistema de elección, nuestro sistema de participación ciudadana y nuestro sistema democrático. Es necesario re-evaluarnos, re-pensarnos y ser incluyentes, ser tolerantes para aceptar la pluralidad, ser creativos para incluir los múltiples procesos emergentes de autonomía que están sumergiendo en nuestro país. Tenemos que dejar a un lado este sistema de dominación,  de supresión, de marginación. Tenemos que ponernos creativos… sino todo este movimiento social imparable terminara aplastando los aparatos del estado-nación.  Tenemos que llevar la verdadera democracia mas allá del acto del voto, se necesita una democracia viral que llegue a todos los espacios de la vida social.

Masasiui Tenorio Pérez

Licenciado en Ciencias Ambientales